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domingo, febrero 12, 2012

LA MEMORIA DIGITAL DE LA HUMANIDAD


Hoy se publicó un excelente artículo en el suplemento de la revista Ñ del periódico “El clarín” de Buenos Aires, denomina “la frágil memoria de la informática”. Curiosamente desde  muy temprano estaba tratando de recuperar algunos videos importantes publicados en la red por la revista “Aparte Reí”, de España, que entre otras cosas,  cerró su portal y desafortunamente su archivo empieza a perderse.. Muchas páginas importantes, con aportes valiosos han desaparecido.
El artículo, se pregunta en esencia  como preservar ciertas páginas importantes y que pueden perderse por las contingencias propias del mundo digital. La responsabilidad que queda abierta está representada en dos sistemas de una misma preocupación: “Por un lado, la digitalización de materiales que existieron antes de la era digital y Al otro lado del espectro está el problema más novedoso y más complejo de preservar material que nació en formato digital. Una página Web, por ejemplo, o un documento en un procesador de texto. La fragilidad de semejante tipo de archivo es de una característica distinta de la de un archivo de papel.” Agrega adelante el artículo: en teoría, un archivo digital es inmaterial y por consecuencia tiene una vida ilimitada. Pero esta creencia es absolutamente falsa. Un archivo digital depende de a) hardware: el dispositivo sobre el cual se hace la lectura del texto; y b) de software: el programa que interpreta ese archivo para que aparezca sobre el dispositivo. Y el hardware y software están –como cualquiera que tenga un celular o usa Microsoft Word sabe– en frenética y continua evolución.” Esto hace muy vulnerable esta memoria y absolutamente dependiente de la tecnología en curso.  Google ha venido digitalizando en forma masiva las principales bibliotecas   de la humanidad pasando de un sistema a otro y permitiendo que estas sean accesibles a todo el mundo a través de la red. Pero, es un hecho, que muchas páginas Web, desaparecen y con ellas información valiosas en medio del bosque inmenso de información inútil.
Muchas páginas de internautas independientes, que realizaron en su momento aportes importantes, ya no existen. Por ejemplo, las clases de Michel Foucault. Igual pasa con muchos videos, entrevista de escritores, conferencias e incluso grandes conciertos. La pregunta sería: ¿ cuál es el límite? En este artículo se presenta datos impresionantes: “Internet es una de las creaciones más insólitas, enormes e inesperadas de la humanidad. Según una infografía del sitio CurationSoft, de noviembre de 2011, se suben 48 horas de contenido a You Tube por minuto; se comparte 3.5 mil millones de contenidos en Facebook por semana; se crean 2.300 artículos nuevos por día en Wikipedia; Flickr contiene más de cinco mil millones de fotos; se crean más de 1.4 millones de blog posts por día; Google recibe unas 11 mil millones de búsquedas por mes. ¿Cuántos tweets? ¿Cuántos mensajes de textos? ¿Correos electrónicos? ¿Páginas de diarios? ¿Cuántos textos hay offline en máquinas abandonadas? Algo colosal está pasando en la cultura globalizada. Un fervor, una erupción, una locuacidad y productividad sin precedentes. Es inabarcable y no para. Allí, escondidos entre toda la data, seguramente están los Kafka de hoy, los Galileo, los Mozart y los Fellini. También está la historia secreta de nuestra época. La que ni siquiera vemos porque la tenemos demasiado cerca”.
A esto se suma, la infinidad de revistas y archivos de prensa que constituyen parte de la  memoria histórica de la humanidad día a día. Esta es una revolución que aun no alcanzamos a digerir.  En países como Colombia, inmersos en  conflicto interno, la red es un soporte que permitió democratizar la información y generar un contrapeso que le abre posibilidades infinitas a la justicia, a la reparación de las víctimas y a la denuncia con develación de los victimarios. Con el tiempo, que pasará con esta memoria.
Mi biblioteca digital es inmensa, la información en la red ni se diga y el acceso al conocimiento de proporciones inimaginables. Tenemos más información de la que podemos asimilar. Pero quien preservará la misma. Las universidades y la academia en general están haciendo un papel vital en este sentido. Cuál es el papel del estado, que están haciendo  las organizaciones no gubernamentales o las organizaciones supra-estatales. Esta es la pregunta por resolver.